Ya hace años que veía, de vez en cuando, pasear por el barrio una chica con su madre. La chica era algo distinta, imaginé al verla por primera vez que padecería algún tipo de deficiencia, pues su aspecto era distinto al del resto de mujeres. Me costaba mucho aventurar qué edad podía tener. Parecía joven, pero tenía muy poco pelo, algo canoso, y los dientes extraños y poco saludables. De piel muy blanca y cabello castaño, paseaba paciente con una madre extremadamente anciana por las calles cercanas. Siempre juntas, cogidas del brazo.
Hace algunas semanas la ví sin su madre, sentada en la escalera del porche exerior de un edificio de Craywinckel, donde está el banco. Iba vestida distinta (normalmente sus vestidos eran de un estilo muy anticuado), con una gorra de béisbol roja, no recuerdo exactamente el resto, pero recuerdo que me sorprendió. Estaba sentada al lado de un hombre, creo que también con gorra roja, de aspecto desaliñado. Por un momento pensé que él parecía un homeless, y que parecía que ella estuviera con él. Tal vez son amigos, pensé. Pero me entristeció y me dió mala espina.
Hace un par de días la volví a ver, sola. Bajaba andando por Avenida República Argentina. Seguía con aspecto desaliñado, distinto, dejado. Avanzaba hasta la base de las escaleras mecánicas que hay a la altura de Vallcarca, donde estaban reunidos un grupo de personas que parecían sin techo. Al llegar a su altura, ella se sumó al grupo. Comprendí.
¿Qué sucede cuando fallece una persona que vive con alguien a su cargo? Es evidente que esta chica no puede desenvolverse con normalidad en la sociedad (independizarse, trabajar, desarrollar una vida personal...). Imagino que su madre, aunque anciana, cuidaba de ella. Desconozco cuáles son sus circunstancias concretas, pero... ¿es que nadie se puede hacer cargo de ella? Imagino (quiero pensar eso) que si ha llegado al punto de juntarse con los grupos de homeless será que no tiene hermanos, tíos, sobrinos, ni primos que la puedan cobijar o ayudar. Debe estar sola. Y si tan sola está, ¿quién puede avisar a las autoridades de su situación para que la tutelen de alguna forma? Habrá vecinos que lo sepan, que la conozcan... yo no sé su nombre, ni dónde vive. Me parece recordar que alguna vez la vi salir de la portería de Avenida República Argentina que hay al lado de SERCO, pero tampoco sé si realmente es su casa.
Qué tristeza este mundo, a veces, ¿verdad? Qué tristeza.
Espero que pronto alguien pueda dar cuenta de sus datos a las autoridades y la puedan atender.
De todas formas, ¿es que acaso el Estado no tiene alguna forma de saber detectar estos casos y hacerse cargo de estas personas? Me sorprende y me encoleriza. Si no tienen familia, ¿quién vela por ellos?
miércoles, 10 de octubre de 2007
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1 comentario:
Esta semana leí que unos vecinos habían denunciado a un hombre porque de su casa salía un olor insoportable desde hacía meses.
Tantos meses como hacía que había muerto.
Nadie lo echaba de menos, nadie se acordaba de él.
Qué triste.
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